miércoles, 12 de septiembre de 2012

El Invid

El Invid es un organismo-enjambre conformado por invertebrados sociales dotados de exoesqueleto y de una complejidad social y de dominio de procesos materiales que los sitúan a la altura de las sociedades que se encuentran ya  en  su Era Espacial. Nativo del planeta Optera y de varios Sistemas Estelares circundantes dentro de la llamada, por eso mismo, “Nebulosa Invid”, son una forma de vida de carbono, pero muy distante de la terráquea y sus “hermanos espaciales”. La biología del Invid se centra en la elaboración de lo que ellos llaman “Protocultura”  (por traducción al idioma de los Maestros Robotech, que significa HBS o Plasma de Protocultura), a partir del procesamiento de los capullos de la llamada Flor de la Vida, de manera similar a como las abejas elaboran miel-cera y todos sus derivados a partir de procesar polen floral. La diferencia está dada por el enorme potencial bio-energético, aparentemente  tanto físico como psíquico, que encierra este vegetal único, al punto que sus Colmenas son auténticas plantas de procesamiento que producen un volumen de energía similar al que circula por una ciudad alimentada por energía  nuclear.  

El corazón de este procesamiento o metabolismo colectivo se realiza en el sector central de cada Colmena, el denominado Pozo Génesis, que deriva de allí el plasma en diferentes formas para muy variadas funciones, entre ellas generar todo el poder necesario para alimentar a los diversos sistemas de la Colmena, que funciona en sí misma como una gigantesca nave espacial o, estacionaria sobre la superficie del planeta, como una ciudad encapsulada, con sus propios sistemas de integridad y de soporte vital para todos sus habitantes, Campos de Fuerza exteriores capaces de resistir una explosión nuclear de varios megatones, y un sistema de propulsión por conversión de materia en energía que le permite viajar por el espacio. 

Este sistema de propulsión les permite a las Colmenas acelerar hasta la velocidad de la luz transformándose en energía y luego reconstituyéndose intactas con sus ocupantes en el punto de llegada, aparentemente todo gracias al empleo de energía aparentemente psíquica de su mente colectiva. Cuando viajan de esta manera pueden de hecho superar la velocidad de la luz sin necesidad de hacer una transposición súper-dimensional como hacen las naves humanas, sino  simplemente alterando la curvatura del espacio en torno suyo por aceleración (efecto “warp”). Esta es de hecho la forma en la que el Invid coloniza nuevos mundos. Si bien las Colmenas pueden despegar desde superficie planetaria en este estado, aparentemente no pueden ingresar de esta manera a un campo magnético fuerte como el de un planeta y debe re-constituirse en materia y tener sus campos de fuerza encendidos antes de hacerlo. Además, antes de transformarse en energía (proceso que les consume una enorme cantidad de “protocultura” y tiempo) deben conocer de antemano el vector a recorrer y el punto de llegada, algo que sólo pueden hacer si ese punto de destino está colonizado por la llamada Flor de la Vida, cuyas emisiones de energía a nivel planetario funcionarían como una especie de faro estelar para el Invid. Sólo las Colmenas concentran colectivamente la cantidad de energía necesaria para hacer estos viajes, y no pueden iniciar este proceso para viajar distancias cortas aparentemente por el alto nivel de aceleración empleado, ni hacia sitios que no tengan esa marca energética.

De manera más cotidiana, esa enorme cantidad de Bio-Energía producida es puesta en forma de fluido nutriente para alimentar a los individuos que forman la colmena, cuyos exoesqueletos, hechos de fibras de carbono híper-densas, tienen un tamaño, poderío físico y capacidad de canalizar energía directa en forma de propulsión o descargas ofensivas que los sitúan en una categoría capaz de desafiar a las máquinas de combate más avanzadas de la humanidad, sobre todo utilizando tácticas de números abrumadores para las cuales su estrategia evolutiva los preparó perfectamente. Los Invid individuales son consumidores altamente eficientes, que no solo no producen residuos de su alimentación sino que podían sostener a más de 800 millones de ellos, tratándose de criaturas de entre 5 y 30 tonelades de peso,  ocupando el planeta Tierra sin provocar un impacto ambiental superior al que habría causado el mismo número de humanos. Además, sus cuerpos blindados y sellados los hacen completamente inmunes a la radiación dura y los agentes químicos o biológicos y les permiten existir en ambientes altamente hostiles como el espacio exterior.

Esta eficiencia energética se evidencia también en su reproducción, que es completamente asexual; los nuevos Invid son generados por bio-ingeniería en celdillas especiales de la Colmena conectados al Pozo Génesis (que de hecho por esto recibe ese nombre). Los exoesqueletos son generados por separado, aunque luego se los une en el mismo individuo por un proceso de metamorfosis inducida. Pese a que puede parecer de otra manera, los exoesqueletos no son “mechas”, sino que forman parte del cuerpo del Invid y no pueden existir sin él, excepto las escasas “castas” de Invid que se mantienen en estado larval. Se ha teorizado que la eficiencia energética de la especie se relaciona en parte con no desviar una porcion de su bio-energía en reproducción sexual.  Los Invid poseen sentidos muy desarrollados pero bastante incompletos, siendo el principal la capacidad de detectar Protocultura a grandes distancias y a través de objetos sólidos, sentidos ópticos de largo alcance pero espectro pobre (no pueden ver en infrarrojo o ultravioleta), y un sentido sísmico-radar-táctil de gran sensibilidad, similar al de los insectos, que actúa a veces casi como un sexto sentido. Los Invid están conectados telepáticamente entre los miembros de una misma Colmena, siendo esta la base de su mente-enjambre ya que sus individualidades no existen de la manera que puede ser pensada por los humanos, pero esta comunicación sólo puede ser activada de forma consciente por los Invid de castas elevadas, los que funcionan como nodos sinápticos de la mente-enjambre. 

La sociedad Invid está dividida en castas por funciones, igual que la de muchos otros invertebrados sociales,  pero en su caso, los individuos pueden ser “evolucionados” a una casta superior por un proceso de metamorfosis similar al que sucede cuando “nacen” por primera vez y son puestos en su exoesqueleto (de hecho normalmente cambian de exoesqueleto al ascender de casta.). El período de vida de un Invid individual es similar al de un humano, pero su envejecimiento celular se pone en cero (igual que su memoria, pero no su experiencia) cada vez que cambia de casta, por lo que en realidad pueden vivir a veces 2 o 3 veces más en total; además, si los recursos son escasos, los Invid pueden permanecer en estado larval o en letargo en estadios superiores contenidos en las celdas del Pozo Génesis, tiempo durante el cual no envejecen ni se deterioran, como hacen muchos microorganismos, lo que asegura la supervivencia de la especie en tiempos de escases. 

Las Castas conocidas de Invid son, de mayor a menor, los Rectores de Colmena (“Overseer”, se desconoce su nombre Invid) que son la de la Casta gobernante; existe uno de ellos por Colmena y controlan y coordinan todos los sistemas y funciones automatizados de ésta, desde la circulación de energía a la creación de nuevos Invid, operando como el cerebro del ente colectivo; de hecho, permanecen en estado larval pero con sus órganos cerebrales desproporcionadamente desarrollados, y permanentemente ligados y contenidos dentro de la Matriz que controla el Pozo Génesis de la Colmena. No poseen exoesqueleto ni pueden moverse de su posición pero funcionan como los principales nodos sinápticos de la mente-enjambre Invid, sobre los individuos de su Colmena, teniendo una inteligencia del mismo nivel que la humana pero una consciencia más expandida. Pueden activar la telepatía con los miembros de su colmena para darles órdenes y compartir sus sentidos, y con los Rectores de las Colmenas cercanas hasta unos 3,000 km de distancia.

En las Colmenas antiguas, instaladas desde hace por lo menos 12 años terrestres, pueden empezar a surgir si es necesario otros individuos de Casta gobernante, de inteligencia similar a los anteriores, mucho menos extensos en sus funciones y conciencia pero mucho más independientes, que funcionan como nodos sinápticos (o “referentes” o “líderes”) de la mente-enjambre de la especie en su conjunto, no sólo de su Colmena, siendo su función probablemente coordinar las diferentes Colmenas a nivel planetario, y aunque poseen la misma capacidad telepática de los Rectores no tienen su capacidad de coordinación simultánea y no “controlan” a los Invid subordinados todo el tiempo sino sólo en los momentos requeridos. Son llamados Comandantes (“Commanders” o “Gosu” en original),  están dotados de los exoesqueletos más poderosos de la especie Invid  (excepto los “Annihilator”), capaces de enfrentarse de uno a uno con ventaja a un mecha terrestre mediano, y su rango es aparentemente superior, pero menos imprescindible y más libre, que el de los Rectores, operando como coordinadores para tareas extensas, como las situaciones de guerra.  Este tipo de Invid fue el que en la Tierra inició el proceso de evolución a la forma humanoide o “Solugi”  

Les sigue a los Gobernantes en jerarquía la Casta Superior, que son los Obreros (“workers” o “Malar” en original) que se ocupan de todas las tareas que requieren complejidad y destreza manual y mental, por lo general dentro de la Colmena; son perfectamente independientes físicamente, pero no suelen salir de la Colmena excepto para negociar o realizar algo que requiera habilidad que los tipos más grandes no poseen, y sus exoesqueletos son apenas más grandes que un humano, con motricidad fina en sus pequeñas pinzas, incapaces de volar. Son más numerosos que cualquier otro tipo de Invid con excepción de las Castas Inferiores. No funcionan como nodos sinápticos, pero poseen inteligencia humana, y se los suele ver en funciones variadas, como la fabricación de los pocos implementos externos a sus cuerpos que usan los Invid (como los propulsores espaciales para los exploradores y las grandes naves de asalto orbital llamadas Shelldoor) y también a la experimentación genética y biológica de otros organismos, por la que los Invid se han hecho infames pero necesaria para la adaptación de la especie a los diferentes entornos.
 
Otros individuos de la Casta Superior, pero que suelen surgir en los planetas donde hay conflictos y a partir de Colmenas que tengan al menos 10 años de instaladas, son los Combatientes (“Enforcers” o “Gamu” en original, usualmente llamados “Pincer”), físicamente poderosos y veloces,  mayores que cualquier Invid de Casta Inferior y con capacidad limitada de actuar como nodos sinápticos, aparentemente para coordinar elementos de combate. Poseen una inteligencia similar a la de los Obreros  y son extremadamente astutos en batalla además de montar poderosas armas de energía. Es común que sean ascendidos desde las Castas Inferiores, a diferencia de los Obreros que suelen ser creados así. Otro tipo similar es el Acechador (“Crawler” o “Marogam” en original), más especializado en vigilancia y operaciones de emboscada, uno de los Invid más terribles en combate cuerpo a cuerpo y con la capacidad de hacerse casi invisible a la manera de los camaleones, pero más eficiente. Ambos tipos parecen desplegar capacidades sensoriales superiores.
 
Finalmente existen los individuos de Casta Inferior, los más numerosos de todos, y ocupados de las tareas más sencillas ya que poseen una inteligencia limitada y una iniciativa propia casi inexistente, limitándose a seguir rutinas y obedecer órdenes mentales de los Invid más complejos que funcionan como nodos sinápticos. Son bastante más masivos que los Obreros, y aunque son menos fuertes que los tipos superiores y pequeños para los estándares de mechas humanos,  sus pinzas siguen siendo capaces de partir por la mitad un tanque de guerra. Se dividen en dos tipos, los Exploradores (“Scout” o “Iigaa” en original), más pequeños y mucho más veloces, encargados del patrullaje, la búsqueda de recursos explotables y de enemigos de la Colmena, y usados como unidades de “respuesta rápida” contra los ataques además de en ataques suicidas en masa contra las naves enemigas en órbita, y los Soldados (“Trooper” o “Gurab” en original) mas masivos y bastante más lentos, de vuelo pobre,  encargados de las tareas pesadas y brutas fuera  de la Colmena y usados como centinelas y unidades de guarnición y vigilancia, para el mantenimiento del orden en las zonas conquistadas.    

Existen además algunos tipos de Invid especiales, más que nada evoluciones de la casta gobernante. Por un lado, los Aniquiladores (“Annihilator” o “Goramu” en original), individuos que concentran la capacidad de consciencia y coordinación de un Rector de Colmena con la versatilidad e independencia de un Comandante, y que aparentemente surgen en zonas donde los conflictos y las Colmenas llevan bastante tiempo.  Poseen exoesqueletos masivos aún más poderosos que los de los Comandantes y extremadamente veloces, y su función, ayudada por la capacidad de actuar como nodo sináptico, parece ser la de coordinar operaciones militares a gran escala, incluyendo las espaciales donde mejor se mueven, y la organización estratégica en el campo, así como los ataques a puntos fuertes del enemigo. Son extremadamente hábiles y astutos a cualquier escala de combate, pero parecen relacionados sobre todo a los mundos gobernados por un Tirano Regente. Estos Tiranos son similares a los Aniquiladores pero aún mayores y más intimidantes, aunque no usan misiles ni propulsión tan eficiente, y actúan como líderes de los Sistemas Planetarios tomados masivamente como bases por el Invid pero que están muy lejanos del Punto Reflex, donde se encuentra la Regis, como para que ésta los coordine con eficiencia. Parecen tener funciones similares a las de la Regis pero de menor escala y menor poderío psiquico, y su número total en toda la especie es probablemente inferior a una decena.

Otro tipo especial son los “Solugi”, individuos de Casta Gobernante nacidos o evolucionados específicamente en la Tierra como adaptación especial a la vida en este planeta. Su bio-morfología es completamente diferente de la del resto, y poseen cuerpos externamente indiferenciables de los de los humanos, incluyendo la capacidad de hablar, manejar objetos y procesar alimentos diferentes del fluido nutriente de la Flor de la Vida (aunque esto sigue siendo su principal fuente de nutriente); estos cuerpos son una evolución de sus formas larvales, pero dotados de esqueleto interno vertebrado y epidermis, que les permite moverse independientemente sin exoesqueleto, aunque sus cuerpos son tan vulnerables como los de los humanos, y suelen utilizar ropas confeccionadas que son otro de los pocos objetos fabricados por el Invid en sus colmenas.

Pese a ser externamente idénticos a los humanos en cualquier parte del cuerpo accesible desde el exterior, su biología interna y composición celular y ósea es muy diferente, completamente Invid, aunque análoga en funciones y capacidades a la human, incluyendo la reproducción de tipo sexual entre ellos; las hembras pueden aparentemente, además, ser fecundadas por humanos (y quizá otras especies humanoides),merced a mutación bio-molecular del material genético extraño que sucede en su útero, que posee algunas características de los pozos génesis, pero el resultado de tal unión será siempre otro Solugi, no ningún tipo de híbrido ya que el material genético original fue químicamente transformado. Con respecto a la Mente-Enjambre, los Solugi son como cualquier otro Comandante, y utilizan el mismo tipo de exoesqueleto que éstos, pero entran y salen de él como si fuera un mecha y pueden fabricarse uno nuevo si lo pierden y sobreviven. Pese a estar unidos a la mente enjambre e interactuar con ella como cualquier otro Invid, tienen emociones e individualidad idénticas a las humanas, aunque usualmente tienen problemas para manejarlas.  

El origen del Invid es desconocido, pero dado su nivel de complejidad, es obvio que su evolución tiene que haber tomado millones de años. Son una raza antigua, más que los Maestros Robotech como cultura, aunque aparentemente menos que los Haydonitas, o lo que sea que éstos aludan como su propio origen. Sin embargo, se sabe que el Invid tiene un índice de mutabilidad altísimo, similar al de insectos como las cucarachas y probablemente impulsado por la enorme cantidad de bio-energía que metabolizan, y las formas más especializadas en el combate que son, a la vez, las más versátiles, parecen haber surgido o al menos se han generalizado específicamente durante el período en que su ecosistema fue amenazado por peligros externos, específicamente la invasión y eventual defoliación de su planeta natal Optera que hasta hace poco se relacionaba con la expansión de los Maestros Robotech hace unos 1500 años, pero que hoy se cree que puede estar ligada a los Haydonitas, sus vecinos más cercanos del “Grupo Local” al que pertenecen tanto Optera como Haydon y el Tirol de los Maestros Robotech, y ser por lo tanto mucho más antigua.  

Sin embargo, el principal fenómeno que parece relacionado al momento en que el Invid empezó a tener que defenderse de atacantes externos es la Regis. La Regis es la manifestación psíquica de la Mente Enjambre que aúna a toda la especie Invid, no sólo a las Colmenas individuales, y es una entidad, incorpórea pero innegablemente existente, con la que en ciertas circunstancias es posible incluso interactuar, compuesta aparentemente por esa voluntad colectiva encarnada en una presencia astral de energía psíquica y biológica pura. La función de esta entidad parece ser justamente operar el colectivo Invid y dirigir sus energías a objetivos en respuesta a sus necesidades y deseos como especie, pero trascendiendo tanto a los  individuos como a las Colmenas individuales.

La coordinación total que muestran las Colmenas entre sí a la hora de explotar recursos parecería mostrar que la Mente-Enjambre de la especie entera existía antes de la Regis; estas Colmenas son normalmente de dos clases, las Principales, que miden entre 1 y 2,5 kilómetros de diámetro y alojan entre 25,000 y 350,000 Invid de todos los tipos y producen Protocultura en exceso para acumular, y las secundarias, que miden entre 300 y 600 metros y reúnen entre 600 y 4,000 Invid sobre todo de Castas Inferiores y la más especializadas en combatir; estas Colmenas secundarias no tienen un Rector de Colmena propio y son coordinadas a la distancia por el Rector de una Colmena principal, de las cuales suelen depender entre 2 y 4 secundarias. Las colmenas se distribuyen perfectamente los recursos y el control del terreno entre si, unas 250 Colmenas principales son suficientes para controlar un planeta, pero en la Tierra durante la invasión  había unas 7.500 Colmenas principales, y en mundos importantes como Tirol os Ci´Va no había probablemente  menos de 3000 en cada una.

Aunque la Regis reside en la conciencia de todos los Invid a la vez, su presencia se concentra en una Colmena especial, con un tamaño que casi triplica a las Colmenas principales más grandes, llamado Punto Reflex, que es el centro de la consciencia colectiva de la especie. La Regis además recuerda haber “nacido” en un momento, y probablemente tomó forma para orientar las acciones de la especie en su supervivencia contra sus enemigos y también para guiarlos en  una supuesta “evolución espiritual” como producto secundario de esta unidad.  La Regis usualmente se refiere a los Invid como sus “hijos”, y parecería que tiene la capacidad de aunar toda la energía psíquica de la especie completa en efectos a gran escala, como el salto coordinado al hiperespacio que realizaron para llegar a la Tierra en el 2031 y luego para partir hacia otro punto de la Galaxia en el 2044. Aparentemente la concentración de poder psíquico en la Regis es tal que posee capacidades super-dimensionales que le permiten hacer cosas como esa.
Fue la Regis la que decidió y guió la transformación de los Invid Solugi en lo que son, como adaptación al planeta tierra, y de hecho algunos de ellos, considerados “Príncipes”, están en una especie de comunión astral con la Regis y son capaces de utilizar ellos también estas energías super-dimensionales derivadas del poderío psíquico de la Mente Colmena, en escala mucho menor pero con mucha mayor ductilidad y versatilidad, que les permite básicamente transformarse en energía psíquica pura. En este estado, son inocuos e incapaces de interactuar con el mundo físico, pero no necesitan respirar y son inmunes a las condiciones externas como el frío, el calor, la gravedad de baja escala, etc. Pueden atravesar objetos sólidos y tele-transportarse pero para hacerlo deben conocer bien el punto de destino ya que si al llegar accidentalmente se materializaran dentro de un objeto sólido les resultaría imposible y la energía que los compone se disiparía, y morirían; también pueden viajar en este estado a gran velocidad, como “volando”, pero de esa forma no pueden superar la “velocidad del pensamiento” (o transmisión electro-neuronal, unos 100 m/s) y les es imposible abandonar el campo gravitacional de un planeta como la Tierra. Pueden llevar cosas con ellos cuando se tele-transportan, incluyendo a otros seres vivos sin causarles daño; pueden transportar varios objetos, siempre y cuando sean capaces de tocarlos y no excedan mucho su propio tamaño (como una persona, pero no una pieza de equipo pesado, si intentaran llevar algo muy voluminoso sencillamente se tele-transportarían ellos dejando al objeto atrás). También poseen telepatía con los seres que conocen y pueden leer los pensamientos superficiales y los sentimientos de los que los rodean. Estas habilidades son un producto de su conexión con la mente-enjambre, por sí solos no tienen más poderes que cualquier otro Solugi o Humano. Se desconoce cuántos de los Solugi son Príncipes, en un principio parecía que eran solo dos, pero es probable que haya una pareja (macho y hembra) por cada Colmena principal.
 
Hace unos 1500 años, el Invid se habían comenzado a expandir por un sector de la Galaxia desde la llamada “nebulosa Invid”, un cúmulo estelar que en lugar de estar formado por polvo y rocas espaciales como una nebulosa normal estaba además formada por miles de Colmenas en estado vegetativo o semi-vegetativo a la deriva por el espacio y cultivando alguna cantidad de Flor de la Vida para subsistir. Su expansión, que había alcanzado algunos planetas, chocó con la de los Maestros de la Robotecnia de Tirol, que ambicionaron la Flor Invid como fuente de energía. Los Tyrolianos empezaron a transplantarlas masivamente para iniciar con esas plantas capturadas los cultivos industriales del Imperio Robotech, creando en todo un sector de la Galaxia una dependencia imperialista a la Energia de Protocultura y a la maquinaria que funcionaba con ella, producida exclusivamente por los Tyrolianos 

Aunque peleó con ferocidad y sus números parecían infinitos, el Invid fue finalmente aplastado por el ejército Tiroliano, y expulsado en grandes cantidades de nuevo a su Nebulosa. En ese momento, dado que la guerra habia sido larga y costosa y el Invid parecia sumamente adaptable, los Maestros Robotech echaron mano a sus conocimientos sobre los Ancestros y buscaron a los Zentraedi, a los que contrataron como mercenarios dándoles HBS de Protocultura como combustible nuclear en pago. Necesitados de la energía para cazar a los restos del Ejercito de Supervisión (aunque no veían ni rastro de él hacía 25 mil años), el poderío de la Flota Zentraedi de 5 millones de naves se desplegó en el Imperio Robotech y forjó una superioridad espacial imposible de desafiar, aunque los Zentraedi nunca se enfrentaron a los Invid en persona y ni sabian ni fueron informados ni de la existencia de esta raza ni de que su propia principal mision era actuar como fuerza disuasoria contra ellos, "el Parásito de la Protocultura" que amenazaba el dominio de los Maestros Robotech. Por esta razón los Zentraedi no pudieron dar ninguna informacion sobre la naturaleza o la pronta llegada del Invid a sus recientemente hallados aliados terrestres.  

La existencia del Invid fue un secreto militar para los Tyrolianos por casi 14 siglos, en los cuales la mente-enjambre Invid se quedó ahí en las afueras del Imperio, esperando, acechando, hasta que una  rebelión dirigida por un Clon reconstruido de Zor, el primer Maestro Robotech, debilitó al Imperio Tyroliano por dentro. Los Zentraedi fueron enviados a recuperar la nave que el rebelde estrelló en un planeta de muy lejano a Tirol, la Tierra, y su flota fue destruida o capturada, mientras que los gigantes mismos tuvieron un shock cultural y se unieron a los terrestres. Desprovistos de su ejército de 5 millones de naves y en colapso interno por haber saboteado Zor las fuentes de Protocultura,  el Imperio Robotech fue presa fácil para el Invid, cuyos números se habían expandido enormemente en ese tiempo, aun cultivando la Flor adentro de las propias Colmenas.
 
La Nebulosa Invid viajó entera al espacio Tyroliano, conquistando y ocupando los alrededor de 200 planetas (173 habitados de manera permanente) que lo formaban. Las Naves Nodrizas de los Maestros Robotech huyeron hacia la Tierra. Para el 2016, Tyrol había sido conquistado, y unas 2000 Colmenas estaban instaladas en el Planeta, más un número similar distribuidas por todo el Sistema Valiarre, al que Tyrol pertenece. Dado que tenían los campos de fuerza magnéticos de las Colmenas siempre encendidos, la Nebulosa Invid siempre pudo actuar como una gigantesca antena de guerra electrónica, y de hecho su presencia en las cercanías del sistema Tyroliano bloqueó las comunicaciones por más de una década, impidiéndole a la REF establecer una comunicación directa con Tyrol para trazar una ruta. Otros 7 u 8 planetas fueron también fuertemente ocupados, entre ellos Ci´Va que operaba como Capital del Invid, pero ninguno de ellos era lo suficientemente rico en energía vital como para instalar el centro de poder Invid.

La porción de la Nebulosa Invid que aún estaba en el espacio, partió a fines de 2029 hacia la Tierra, persiguiendo el rastro de protocultura de los Maestros Robotech. Una de las razones por las cuales la REF finalmente encontró Tyrol fue porque la Nebulosa dejó de estar ahí para interferir las comunicaciones super-dimensionales. Pronto tendrian una pista mucho mas jugosa que las naves de los Maestros Robotech, cuando la Flor de la Vida se esparció accidentalmente por la Tierra hacia Junio-Septiembre de 2030 y todo el resto de la Nebulosa Invid viajó hacia allí, llegando en un par de meses hacia ya comensando el 2031,  ocupándola y prácticamente destruyendo la civilización en pocos meses, mientras más la mitad de la población terrestre moría en la invasión. El Invid recién abandonó la Tierra en 2044, despues de 13 años de ocupación, para dirigirse a un nuevo planeta donde aparentemente crecía la Flor de la Vida, que fue llamado Nuevo Optera, marcando el fin de una larga guerra con los Maestros de la Robotecnia y sus aliados/enemigos/conquistadores Terrestres.

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